Tú, yo, nosotros… ¡¡Chispas Divinas!!
«Soy el Alfa y el Omega, el Principio y el Fin»
Tú, yo, nosotros, somos fractales de una única Unidad, y a estas alturas sabemos que no se trata de algo empírico, puesto que la física cuántica así lo ha demostrado. Todos Somos Uno, uno con una inteligencia superior a la que la puedes llamar Supraconsciencia, Universo, Consciencia, Fuente, Dios, etc.
Sí, incluyo el término Dios para desterrar supersticiones y miedos. No hay un Dios separado, no hay un Dios al cual temer. Nadie nos vigila ni lleva la cuenta de nuestras faltas, para determinar si merecemos disfrutar de la paz del cielo o arder en el terrible infierno.
No amigo, nadie nos premia ni nos castiga, todo se reduce a la ley universal de causa y efecto.
Afortunadamente el rumbo de la humanidad ha tomado un giro tan imprevisto como anhelado. Por supuesto que desde el principio de los tiempos ha habido seres despiertos; me refiero a aquellos que tomaron consciencia de que su realidad mostraba el poder de sus pensamientos y acciones.
Por citar algunos nombraré a los legendarios maestros Jesús, Confucio, Buda, Lao-Tsé, etc, y también a los más recientes, que bajo mi criterio te expongo, como Carl G. Jung, Wayne Dyer, David R. Hawkins, Louise Hay, Neale Donald Walsch, Alejandro Jodorowsky, etc. (en la parte inferior de este artículo te facilito enlaces para algunos de sus libros).
El cambio es aquí y ahora
Miles de batallas perdidas en guerras inconsistentes, muertos vivientes deambulando sin rumbo fijo, mentes aburridas en cuerpos cansados. Siendo adolescente vi una serie que me marcó, su título Un mundo feliz (Brave New World, 1931) de Aldous Huxley. En ella los seres humanos habían dejado de serlo, producto de la dependencia de una droga llamada soma.
He reflexionado sobre ello en numerosas ocasiones:
- ¿Por qué tantas molestias en mantenernos dormidos?
- ¿Cuál es el interés del miedo que pretenden inyectarnos utilizando los medios (des)informativos?
- ¿Tan poderosos somos para que nos teman de esa manera?
No hay un cielo o un infierno que nos espere, puesto que ambos se encuentran en este plano. Todos somos los llamados a salir de las profundidades del infierno. El cielo está aguardando a ser vivido: el cielo es vivir en paz la vida que se nos ha dado,
¡Despierta! Continuarás en el sueño… ¡sí! Pero ahora te sabrás despierto en él, y aunque en ocasiones experimentes dolor, las situaciones estarán exentas de sufrimiento. Toma conciencia de que eres una bella y voluptuosa Chispa Divina.
A lo que algunos llamaron pecados no dejan de ser errores que, por otro lado, son indispensables para nuestro aprendizaje. ¿O crees que es posible un aprendizaje sin error? ¿Qué sentido tendría evolucionar si fuéramos seres perfectos? Bueno, es verdad que a mí me gusta decir que somos perfectos en nuestra imperfección.
Despertares
Ahora millones de personas que sentíamos esa inquietud, e íbamos buscando una respuesta no estando conformes con lo estipulado, hemos podido dar ese paso tan deseado que facilita nuestra evolución.
Al fin abrimos la puerta de la prisión de nuestra mente, para despejar nuestra vida del cúmulo de creencias limitantes que impiden nuestra libertad. Y al igual que ocurre cuando lanzas una piedra a un estanque, de esta manera contribuimos a que otros tantos millones de seres, sigan abriendo sus ojos a esta nueva y maravillosa realidad.
Otorgar libertad a nuestra mente, supone ofrecérsela de igual forma a nuestro corazón. El temor de nuestra mente hacia lo desconocido, está justificado por tantos juicios, creencias y miedos inculcados. ¡¡¿Cuántas veces no habremos oído más vale malo conocido que bueno por conocer?!!
Sin embargo cuando pones en duda tus juicios, tus creencias, y sobre todo cuando levantas la cabeza y miras al miedo de frente, te das cuenta de que todo es falso, que tan solo se trata de pensamientos infundados, un castillo de naipes que cae sin necesidad siquiera de tocarlo, puesto que su construcción es tan frágil que ante tu observación comienza a derruirse.
Miedo a morir
Somos fractales de algo infinito, somos el alfa y el omega, el principio y el fin. Somos luz, energía, y todos sabemos que ésta ni se crea ni se destruye, por siempre es. En consecuencia somos inmortales, a imagen y semejanza de Dios, la energía creadora.
Nuestro cuerpo físico, vehículo indispensable para vivir nuestra experiencia de vida, se rige por las leyes de la materia. Por consiguiente, llegado el momento, nuestro cuerpo ha de volver a la tierra adonde pertenece, pero no así nuestra alma, nuestra energía, nuestra vibración, nuestro Ser indestructible.
La evolución, precisamente. nos libera del miedo a morir. Cuidar, amar, acariciar, nutrir, agradecer al cuerpo… sí, pero siempre recordando que no somos el cuerpo, que ni siquiera somos la mente. Somos la vida que fluye en ellos y a través de ellos.
Y cuando transformamos nuestra creencia sobre la muerte disfrutamos de estar vivos.
¿Qué más da lo que pase dentro de un año, dentro de un mes, dentro de una semana o dentro de un rato? Tú ahora estás aquí, y este es el único momento del que dispones para hacer aquello que desees. Se acabó el esperar, el dejarlo para mañana, te ocupas de tu vida ahora.
¿Te imaginas cuanta carga aligeras de la mochila cuando deja de importarte el pasado y el futuro, y la cantidad de energía que reúnes para vivir plenamente el presente?
¡Mientras temes la muerte, pierdes tu vida!
Libros recomendados
(clic en el enlace para descargar los libros)
.
| Carl G. Jung | Los complejos y el inconsciente – El libro rojo |
| Wayne Dyer | El cielo es el límite – Tus zonas sagradas |
| David R. Hawkins | Dejar ir, el camino de la entrega |
| Louise Hay | Vivir – El poder está dentro de ti |
| Neale Donald Walsch | Conversaciones con Dios – Las nueve revelaciones |
| Enric Corbera | Visión cuántica del transgeneracional – El arte de desaprender |
.
.
¡Comienza a afrontar tus miedos! Hazte cargo de tu niño/a interior






